Críticas

“Presentarse en forma grata”, de Joseph Salvatore.

Carlos Barea
Escrito por Carlos Barea

Dicen las malas lenguas que los críticos son, en realidad, artistas frustrados que se dedican a juzgar las obras de los demás porque no tienen el suficiente talento como para crear las suyas propias. En realidad resulta ser un tópico manido pero, por si hubiera alguna duda en el aire, Joseph Salvatore, crítico literario de The New York Times, se encarga de desmentirlo con Presentarse en forma grata, su última obra.

A lo largo de los once relatos que la componen, traducidos al castellano por Teresa Lanero, Salvatore hace un recorrido por todos esos miedos que, por mucho que la sociedad avance, continúan agarrados a nuestro ADN como garrapatas. Miedo al rechazo, a la muerte, a la soledad, a no encajar o a hacer el ridículo. Miedo, en resumidas cuentas, a todas esas desgracias que nos recuerdan que somos una casualidad cósmica con mayor o menor suerte, según el día y lo que se nos cruce por el camino.

Entre las páginas del libro podemos encontrar historias como la de una mujer decidida a hacerse una reducción de pecho para evitar las miradas de los hombres —mientras que su marido no se atreve a contradecirla para no pecar de machista—, situaciones homoeróticas con la excusa de un autoexamen de próstata en plena fiesta de Nochevieja o la fantasía de una señora gris que vive a través de la autoficción y que está obsesionada con los carpinteros. Pequeños universos dispares entre sí, pero con un claro hilo conductor: la fragilidad del ser humano.

Con sus relatos Salvatore consigue, además, arrojar luz a la negrura de las entrañas del ser humano contemporáneo. Lo hace con aparentes vericuetos que, en realidad, son caminos escarpados que llevan hacia una idea muy clara. Por ejemplo, con Unheimliche —la denominación en alemán del sentimiento de hogar— nos enseña que los lugares que hemos habitado acaban por habitarnos. Que estamos formados de las experiencias y de la gente que hemos conocido. Y que el verdadero hogar, a fin de cuentas, está dentro de nosotros. O en Modo subjuntivo nos cuenta una forma de sentir, concreta y universal al mismo tiempo, a través de una secuencia de Los Picapiedra: «Adoramos a Pedro [Picapiedra], aprendimos de él a ser humanos, a reírnos de nosotros mismos, de nuestras manías y nuestros fracasos, de nuestros defectos y de nuestro corazón humano siempre ansioso, un corazón insatisfecho con el trabajo en la cantera».

Pero lo más importante de esta obra no es lo que se dice —que también— sino cómo se dice. Al igual que las estrellas dan cuenta de su presencia gracias al brillo que las despega de la bóveda celeste, el universo lingüístico de Salvatore centellea a través de su estilo. Porque cuando un autor se lanza a los brazos del relato se enfrenta al desafío de crear grandes mundos a través de pocas palabras. Por eso en algunas historias se deja llevar en los brazosde un narrador en segunda —esa voz que si no se anda con cuidado puede pecar de presuntuosa— y se atreve, en un par de relatos, a no utilizar ni un solo punto —«como si las frases nunca acabaran, como si no usara puntos, una sucesión de oraciones que al prolongarse parecen murciélagos que se alejan por el cielo estrellado», dice, como describiendo su propio estilo, de la forma de hablar de un personaje—.

En definitiva, Presentarse en forma grata muestra mundos dominados por voces en segunda, ausencia de puntos, anotaciones de cursos de escritura y un talento increíble para llegar del punto A al punto B pasando por todo el abecedario. Un estilo personal e impecable que acaba contando historias terribles. Se ve que a Joseph Salvatore, al igual que al diablo, le es dado presentarse en forma grata.


Presentarse en forma grata

Presentarse en forma grata
Autor: Joseph Salvatore
Editorial: Dos Bigotes
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Sobre el autor

Carlos Barea

Carlos Barea

Carlos Barea (Granada, 1987) ha estudiado Audiovisuales y ha trabajado en diferentes televisiones como técnico y ayudante de dirección. Cuando se cansó de utilizar imágenes en movimiento estudió Publicidad y Relaciones Públicas dedicándose al campo de los estudios de mercado y las relaciones con los medios. Cuando se aburrió de persuadir mentes estudió un máster de Escritura Creativa y colaboró en diferentes medios digitales hablando sobre temas LGTBI, literatura y cine. A día de hoy su objetivo principal es aprender a manipular las palabras para conquistar el Mundo.

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