Entrevistas

Eduardo Mendoza: “Yo andaba como Fritz, por los callejones”

Eduardo Mendoza en Ámbito Cultural de El Corte Inglés

Eduardo Mendoza, acaba de publicar una nueva novela, El Rey Recibe. Aprovechando esta buena noticia conversó con la directora editorial de Seix Barral, Elena Ramírez, acerca de este libro y de su carrera literaria y biografía, que transcurre en paralelo a la de Rufo Batalla, un peculiar periodista de ficción que asiste a los mismos acontecimientos que él vivió.

A través de sus personajes reflexiona sobre los grandes acontecimientos que sacudieron el mundo en los últimos años: el final del comunismo, el feminismo militante, el movimiento gay, el turismo de masas, la mercantilización del arte. Es una suerte para nosotros contar con un autor como Eduardo en la sala de Ámbito Cultural de Callao, por lo que le pedimos una breve entrevista.

Las tres Leyes del Movimiento: ¿qué lleva a un reconocido autor de ficción como tú a iniciar una trilogía con las Leges Motus de Newton?

La verdad es que el título se decidió al final. Es una trilogía, o al menos un proyecto de trilogía, y las tres leyes de Newton me parecían muy oportunas y además ofrecen un juego de palabras con “El Movimiento”, porque hay una parte importante de la novela dedicada al franquismo. Es un guiño al lector que tiene una edad, porque los jóvenes ya no saben que era el movimiento, o el Ministro secretario-general del Movimiento (que lo había sido Suárez, por cierto, que fue luego Presidente).

La primera entrega de esta trilogía se titula El Rey Recibe; se asoma en ella un gato de figura antropomórfica y mirada chulesca llamado Fritz, ¿Por qué lo has recuperado para este libro y qué queda de la contracultura de finales de los 60 y principios de los 70? ¿Cómo se relaciona con ella un autor tan consagrado como tú, que ya eres Premio Cervantes (2016), con esa contracultura, con Robert Crumb?

descripción en inglés del gato Fritz (R.Crumb)Bueno, porque sea viejo y galardonado no quiere decir que no haya tenido una juventud agitada. Yo llegué a Nueva York a principios de los 70 y entonces la contracultura que representaba Fritz, la contracultura neoyorquina representada por este gato de callejón sucio, oscuro, medio canalla, vividor, siempre me gustó mucho. Tiene la ventaja de que no ha tenido continuidad, a diferencia de otros personajes como Snoopy, de que ha sido un personaje que como se quedó anclado a su época, por lo que me parecía muy sugerente para hacer la relación.

¿Qué queda de la contracultura? Me preguntabas. Yo creo que nada. Limpió un poco algunas viejas retóricas, pero luego muy poco queda de aquello.

Eres uno de los autores que han conformado la visión de la Barcelona de las últimas décadas, pero justo antes de publicar tu primera novela habías vivido ya en Londres, creo que en Nueva York también. ¿Cómo era tu relación con la literatura de aquellas ciudades y por qué has vuelto a Londres tanto tiempo o tantas veces después?

No había estado en Nueva York cuando escribí la primera novela, la publiqué estando allí, pero la había dejado terminada antes de irme. Sí había estado en Londres y me había marcado también mucho, porque yo estuve en Londres pasando hambre y haciendo trabajos ínfimos y pasando hambre como tanta gente, pero en la época gloriosa, del Swinging London, de los Beatles, de los Rolling Stones, y me empapé mucho de aquella cultura, de aquel contraste entre una ciudad tan formal y tan elegante y tan salvaje al mismo tiempo. Y aquello fue prácticamente mi escuela de todo tipo. Siempre había sido muy aficionado a la literatura anglosajona, con lo cual contraje la enfermedad incurable de la anglofilia. Tanto es así, que después de muchos años y de dar muchas vueltas, decidí retirarme a Londres como quien vuelve al redil.

¿En aquella época tuviste relación con algún grupo de escritores allí?

Con escritores ingleses no, yo andaba como Fritz, por los callejones, era un pobre estudiante españolito.

Aunque tu plan narrativo apunta a una trilogía Newton incluyó en su texto seis corolarios y un escolio. Las leyes del movimiento son aparentemente simples, ¿por qué dan para tanto sus consecuencias y su explicación y cómo y por qué eliges a los personajes y narradores que dan vida a esta historia?

Lo de Newton me va bien porque si veo que me he quedado corto, siempre puedo añadir unos corolarios. La verdad es que ahí se acaba todo el paralelismo.

El protagonista es un personaje pasivo, porque ha de ser el testigo, a los demás porque cada uno representa una cosa de una época que quería contar.

Nos recomiendas algún libro que estés leyendo o hayas leído recientemente

Como he estado escribiendo, y sigo escribiendo, porque estoy con la segunda parte de la trilogía, pues no leo nada que tenga interés. Es una de las condenas y de las servidumbres de los escritores, que mientras escribimos sólo podemos leer cosas muy marginales. Entonces leo o poesía o ensayo que no interfiere, o novelas policiacas para desengrasar, pero no he leído últimamente nada así que se me ocurra a bote pronto.

El autor sí dejó previamente a la charla una relación de narraciones de su vida:

  • De lo que aconteció a un deán de Santiago con don Illán, gran maestro que moraba en Toledo (un cuento incluido en El conde Lucanor, de Don Juan Manuel).
  • Vanina Vanini está “el extraordinario talento de Stendhal para la gran novela, en píldora”.
  • La muerte de Ivan Ilich, de Tólstoi.
  • El intérprete griego, de Conan Doyle.
  • Un mensaje imperial, de Franz Kafka.
  • Grace, incluido en el inolvidable Dublineses, la obra maestra del relato breve de James Joyce.
  • La busca, de Pio Baroja “el más espontáneo, desenfrenado y simpático de los narradores españoles”.
  • Las nieves del Kilimanjaro, de Ernest Hemingway.

Breve glosario de El Rey Recibe:

  • Las tres Leyes del Movimiento de Newton son: la Ley de la Inercia, la Ley de la Fuerza y el principio de Acción-Reacción, conceptos que de modo irónico y literario utiliza Mendoza en su novela.
  • El Movimiento fue la denominación que estableció Franco en 1943 para el conjunto de organismos y entidades de carácter político que conformaban los mecanismos de poder del régimen. Comprendían el partido único (FET y de las JONS), o el Sindicato Vertical, además de numerosos organismos de encuadramiento social como el Frente de Juventudes o la Sección Femenina. Todos los cargos públicos, así como funcionarios y militares, debían jurar fidelidad a los Principios recogidos en la Ley de Principios del Movimiento Nacional, que se consideraban inmutables.
  • El Swinging London, además de por la explosión del pop y el rock inglés, que incluyó además de a los citados por Mendoza a grupos como The Who, The Kinks y Small Faces, tuvo su reflejo en la moda (Mary Quant, que creó la icónica minifalda) y en el auge de supermodelos como Twiggy. En el cine tuvo su reflejo en películas como Blow-Up, de Antonioni y en las de directores como Richard Lester, John Schlesinger, Gerry O’Hara, Guy Hamilton, Lewis Gilbert (Alfie), o Clive Donner, entre otros. Este movimiento propagó su influencia de forma global, en especial sobre Estados Unidos.
  • Fritz the Cat (el gato Fritz) es una tira cómica creada por el mítico Robert Crumb en 1959, estuvo vigente hasta 1972, momento en que vio la luz una versión animada que por su audacia fue clasificada como “X”. Es uno de los iconos más representativos de los años 60, especialmente en Estados Unidos.

Saludo de Eduardo Mendoza a los lectores de El Corte Inglés


Eduardo Mendoza

Es autor de novelas como La verdad del caso Savolta "la primera novela de la Transición", la Ciudad de los prodigios o El año del Diluvio. Premio Cervantes 2016.

El Rey Recibe

El Rey Recibe
Autor: Eduardo Mendoza
Serie: Las Tres Leyes del Movimiento (trilogía)
Editorial: Seix Barral
Páginas: 368
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Redacción de Ámbito Cultural

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