Entrevistas

Entrevistamos a Elena Ramírez

Entrevistamos a Elena Ramírez, directora editorial en Seix Barral y una de las editoras con más poder en el panorama actual. Una apasionada lectora.

Elena Ramírez

Ámbito Cultural: Estudiaste filosofía y letras, ¿eras ya apasionada de las letras desde pequeña? ¿Había en la Elena Ramírez de la infancia o de la juventud algo de la editora que es ahora? ¿Y el qué?

Elena Ramírez: Sin duda alguna, la pasión por la lectura. La fascinación por la lectura como refugio. Recuerdo momentos de pequeñas epifanías como aquél en que fui consciente de que la lectura era un placer ilimitado y esencialmente solitario. El secreto de leer de noche a la luz de una linterna en la habitación a oscuras, o el deleite de releer los libros de mi propia biblioteca una y otra vez durante años.

Á.C: ¿En qué momento te enganchaste a la lectura?

E.R: No recuerdo un libro exacto, pero supongo que como le sucede a todo el mundo, en el momento en que la disfruté en solitario.

A.C: ¿Qué libros te marcaron durante la infancia?

E.R: Aquellos que leí muchas veces, familiares, próximos, amigos, como los cuentos de Rodari, de Perrault o de los hermanos Grimm, o las aventuras de Los cinco o de la Celia de Fortún. Algunos cuentos infantiles clásicos tienen un componente muy siniestro que la era de la corrección política ha eliminado, pero que ejercían sobre mí una gran fascinación.

A.C: Hemos leído que en aquel entonces leías también muchos tebeos, ¿puedes decirnos cuales?

E.R: Sí. Éramos cinco hermanos (cuatro chicos y yo), así que en el “cuarto de jugar” (que curiosamente nunca se llamó el cuarto de estudio, aunque ahí estudiamos todos) había un armarito lleno a reventar de todos los Marvel imaginables, sin excepción, el capitán trueno, todos los Asterix y Tintines… Anacletos, Súper López, Mortadelos, Zip y Zapes…. Aún hoy me gusta leerlos, y conservo ese deleite visual intacto al leer novela gráfica, una gran pasión.

A.C: ¿Cuándo, cómo y por qué te convertiste en editora?

E.R: Tenía 26 años y llevaba muchos años (y digo muchos) trabajando en muchas cosas muy diversas. Un día simplemente me pregunté qué es lo que me gustaría hacer en la vida, y la respuesta fue clara y directa, trabajar con libros. Mi madre, periodista cultural, hizo llegar mi CV a Alfaguara y todo fue rápido, como si la vida me diera la respuesta: hice la entrevista con Juan Cruz y unos días más tarde era asistente editorial en Alfaguara.

A.C: ¿Cuáles consideras que son las características temperamentales para dedicarse al mundo de la edición y triunfar?

E.R: Pasión, pasión y pasión. Es un oficio que requiere hacer cosas muy diversas, mucho, y una dedicación que va más allá del deber, en horas de trabajo, en implicación personal, y en creatividad. Pasión para entregarse y pasión para disfrutar de lo mucho bueno que el trato con gente brillante depara.

A.C: ¿Ser editora era lo que imaginabas cuando aún no trabajabas en ello?

E.R: No tenía tan clara la imagen de lo que sería ser editor como de lo que podría suponer para mí trabajar con los libros, con las palabras. Siempre he hallado en ellas una llave; y he estudiado los mecanismos del lenguaje y cómo configura nuestro pensamiento y éste nuestras emociones con absoluta fascinación.

A.C: ¿También escribes o nunca se te antojó el reverso oscuro?

E.R: Antes de entrar en el mundo editorial escribía cuentos y llegué a abordar una novela. Cuando entré en la editorial apacigué esa sed trabajando los escritos de otros. Ahora disfruto de la escritura, toco el cielo escribiendo. Pero es un placer privado.

A.C: ¿Cuál es el momento más excitante para ti dentro de la edición?

E.R: Leer y sentir que tienes algo potente entre las manos. Emocionarme leyendo. El segundo momento más excitante es ser capaz de transmitirlo, cuando lo logras el pleno es realmente algo hermoso.

A.C: Éxito de ventas y calidad literaria son las dos cosas que intenta aunar Seix Barral, ¿bajo que criterio de lectura y con que herramientas se consigue eso?

E.R: No siempre han de ir de la mano, obviamente lo ideal es que así sea, pero no siempre es así. El criterio de selección es la exigencia la mayoría de las veces, la capacidad de abrir público otras, la necesidad de apuntalar el catálogo siempre, lo importante es que en conjunto el catálogo y la imagen de la editorial sean coherentes e identificables para sus lectores.

A.C: ¿Qué autores te gustaría haber descubierto o editado?

E.R: ¡Tantos! Date cuenta que el 90 por ciento de mis lecturas terminan en un no inevitable puesto que sólo publicamos un número limitado de títulos al año, entre ellos obra de autores ya publicados. De veras, muchos.

A.C: ¿Cribas en la editorial lo mismo que lees en casa? La relación entre tu faceta de lector y tu faceta de editor, ¿has tenido la suerte de editar la literatura que amas como lectora o no siempre ha sido así?

E.R: La eterna pregunta de hasta que punto el catálogo de la editorial ha de ser tu propia biblioteca. No, no siempre es así, pero me siento afortunada porque lo sea en la mayoría de los casos. Me siento feliz de que mi gusto y el de Mar García o Teresa Bailarch, editoras de ficción extranjera y castellana en Seix respectivamente han encontrado una magnífica respuesta fuera.

A.C: Dentro la literatura española, ¿qué autores salvarías sin reservas?

E.R: Esa pregunta es muy difícil de contestar, sobretodo porque la enumeración sería muy larga, pero salvaría sin reservas a la literatura española que publica Seix Barral sin excepción. Es un catálogo extraordinario en este sentido.

A.C: Descubriste al mundo a Sam Savage. ¿Fue puro olfato? ¿Cómo fue aquel proceso?

E.R: Vi Firmin en una pila de libros en el despacho de una agencia literaria, y el hecho de ir sobre un animal que come libros y no tener una portada Disney, sino una rata fea como carta de presentación me llamó la atención. Pedí el ejemplar por pura curiosidad y ese mismo día a las 5 de la mañana estaba mandando una oferta para publicarlo en España desde al blackberry. Todo lo que vino después fue mágico… terminé adquiriendo para Seix los derechos del libro en todas las lenguas y los vendimos en más de 30; en muchos de ellos fue un gran éxito. La historia tiene muchos nudos felices, pero me detengo en uno intermedio, conocer a Sam a sus más de 70 años y agradecernos el uno al otro por tanto tan bueno, y el último, hay una película maravillosa en camino.

A.C: ¿Qué estado de salud crees que tiene la literatura en español frente a otras lenguas?

E.R: Creo que formidable, pero que tiene una gran asignatura pendiente, la conquista de otros lugares. Los suecos, desde Larsson, los franceses, alemanes, anglosajones no digamos, venden a sus autores con mucha mayor profesionalidad que nosotros a los nuestros fuera, y mira que tenemos autores, y obras que merecen encontrar lectores sin fronteras.

A.C: ¿Una joven promesa? Una de la casa y otra de otro sello, si puede ser.

E.R: Mario Cuenca Sandoval y Pablo Martín Sánchez, que no son promesas ya, pero sí tienen una fabulosa y sólida carrera por delante si son fieles a lo que llevan dentro.

A.C: ¿Qué cambios se han producido en el gusto de los lectores desde que eres editora -si es que se han dado-?

E.R: Sería complicado responder a eso. Creo que los cambios en los gustos tienen más que ver con los cambios de los tiempos que con los de la propia literatura, es decir, son cambios que se han producido en todos los países con acceso a internet, medios de comunicación y una sobreproducción de libros, etc… lo que llaman la democratización del gusto, y la dispersión. Siempre ha habido literatura de entretenimento, pero ahora se ha pasado a considerar la literatura entretenimiento, y compite con otras formas de ocio en batalla desigual.

A.C: ¿Están los editores vocacionales en vías de extinción? ¿Te consideras una editora vocacional?

E.R: Absolutamente, esta es una profesión vocacional. Se los suele identificar con editoriales independientes, nada más lejos, conozco colegas en grandes grupos cuya vocación es ilimitada, no sólo por lo que hacen, sino para resistir todo lo que no pueden hacer en una maquinaria que no les pertenece.

A.C: Te hemos leído decir que eres “un zote” para la poesía y que no tienes demasiados libros de ensayo en casa, por ello queremos que nos recomiendes tanto un poeta y un libro de poesía como algún ensayo y que nos cuentes por qué nos recomiendas esos títulos

E.R: (Risas) ¡Menudo brete! El último de poesía que he disfrutado mucho, Versos que el viento arrastra, de Karmelo C. Iribarren con ilustraciones de Cristina Müller, publicado por El jinete azul; el último enasayo, el magnífico No tan incendiario de Marta Sanz en Periférica, una verdadera sacudida. Brillantes ambos. El primero lo recomiendo porque es verso, y adivinanza y juego, y dice: “Los libros/ no son para mirarlos,/ son para tocarlos,/ abrirlos,/ y leerlos,/ que es como entrar en ellos”. El segundo lo recomiendo porque es bueno que alguien nos ponga un espejo delante, pero además, en el caso de Marta, lo hace con un ingenio, cultura y habilidad, que hasta de sus formas se aprende.

A.C: Entre tus descubrimientos editoriales se encuentra Jesús Carrasco ¿nos puedes contar alguna anécdota sobre la publicación de Intemperie?

E.R: Fue otro de los casos en los que la pasión por un libro me hizo salir de los cauces habituales. Me quedo con la llamada a Jesús al decirle que lo publicaría y la unánime respuesta de mis colegas del extranjero cuando les envié el libro muchos meses antes de su publicación en España, es decir, con un éxito aún por demostrar. En pocos días comenzaron a llover ofertas. Hoy, creo que nuestro departamento de derechos lo ha vendido ya a 29 lenguas, además de al cine.

A.C: ¿Cómo es la relación entre el editor y el autor en Seix Barral?

E.R: Muy estrecha, cálida y afectuosa, y también extremadamente eficiente y profesional. Estamos juntos en esto, y a los dos lados de la ecuación nos encanta lo que hacemos, no se puede pedir más.

A.C: Suponemos que también lees libros de la “competencia”, ¿estás leyendo alguno ahora?

E.R: Mucho, sí, por placer y curiosidad, claro. Estoy leyendo con enorme deleite la última novela de Salter, un escritor enorme, elegante hasta decir basta.

A.C: ¿Tienes alguna lectura predilecta de esas que uno se avergüenza?

E.R: He de decir que no me averguenza nada que tenga que ver con la lectura, no creo mucho en las etiquetas. En la literatura, como en el cine y la música, tengo gustos muy variados. Y dicho esto, tengo predilección por el fantasy, Juego de tronos o El nombre del viento, ese tipo de libros que crean un mundo completo en el que perderte cada vez que te dispones a leer.

A.C: Se dice que vives pegada a tu móvil, que nadie contesta los mensajes y mails más rápido que tú, que viajas de manera constante… ¿cuántas horas duerme Elena Ramírez?

E.R: Me temo que duermo poco, y sobre todo, adoro madrugar.

A.C: Pongámonos a imaginar: ¿Cómo sería la vida de Elena Ramírez una vez jubilada?

E.R: Sí, pongámonos a imaginar…. Seguro que incluye algunos libros.


Elena Ramírez

Entrevistamos a Elena Ramírez, directora editorial en Seix Barral y una de las editoras con más poder en el panorama actual. Una apasionada lectora.

Sobre el autor

Redacción de Ámbito Cultural

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