Entrevistas

Entrevista a Marlango

“Un día extraordinario”

Marlango - Fotografía de Camilo Rueda
Ángela Medina
Escrito por Ángela Medina

Un quinto disco placentero, lleno de luz y, por primera vez, grabado íntegramente en castellano. Tres rasgos que detallan en una primera escucha a “Un día extraordinario” y que completamos junto a Leonor Watling y Alejandro Pelayo a pocos días de empezar su gira española.

 

Ámbito Cultural – Acabáis de presentar vuestras diez nuevas canciones, ¿Tenéis una favorita?

 

Leonor Watling – Cada día cambia, pero hoy me quedaría con “Lo que sueñas vuela”. Me alegra cantarla, silbarla…

Alejandro Pelayo – Yo me quedaría con “Ir”, porque pasa por muchos sitios y tengo la sensación de que nos va a dar mucha vida al tocarla en directo, y también pistas de cara al futuro desde el punto de vista de la composición. Tengo ganas de ver cómo crece.

 

A.C.: ¿Un momento y un lugar ideales para escucharlo?

 

A.P.: Es difícil porque nosotros no escuchamos nuestros discos, pero mucha gente me ha dicho que lo escucha en el coche. Es un buen sitio porque te puede ayudar a llevar mejor ese rato de espera mientras se airea un poco el tráfico.

LW – A mí cada persona que conozco me dice una cosa. Algunos que es buenísimo para cuando llegas a casa, otros que lo escuchan por la mañana para despertarse. En fin, como le sirva a cada uno.

 

A.C.: – Es un disco muy redondo pero, ¿hay algo que se haya quedado fuera?

 

A.P.: – En este no ha habido grandes pérdidas, no hay nada que echemos de menos.

L.W.: – Hemos sido bastante más rotundos a la hora de tirar cosas.

  1. P.: -En el momento en el que hemos visto que no avanzaba ni medio centímetro, no hemos seguido por ahí y ya está. En otros discos siempre había una o dos canciones con las que dudábamos, pero con este no ha pasado.

A.C.: Hay algunas diferencias en el sonido con respecto a vuestros anteriores trabajos, os habéis alejado un poco del jazz y decantado por el castellano ¿También ha sido distinto a la hora de plantearos cómo componerlo?

 

A.P.: No, en realidad siempre hay una parte del trabajo que cada uno hace solo y, cuando nos juntamos, ponemos encima de la mesa todo lo que hemos ido recopilando por ahí y apuntando en nuestras libretas. A partir de ahí, en tres semanas o así está todo.

L.W.: El idioma hace que cambien cosas, pero el método de trabajo sigue siendo el mismo. Una vez que nos ponemos, somos muy efectivos. Hay canciones que te cuestan muchas vueltas y otras que a la segunda vez ya sabes dónde están.

 

A.C.: Aludiendo al título de vuestro disco, ¿cómo sería “Un día extraordinario” en vuestras vidas?

 

A.P.: Uno en el que podamos estar un rato con nuestras familias, salir a correr por la mañana, tocar, si hay un concierto mucho mejor… Unos básicos, ¿no? Y luego lo que cada uno quiera incorporar a eso. Depende también de lo que necesites cada día. Por ejemplo, el domingo no estuve con nadie en todo el día porque realmente lo necesitaba. Hay días en que lo extraordinario es poder estar solo.

 

A.C.: ¿Cómo ha repercutido la fama de Leonor en la dinámica del grupo?

 

L.W.: La verdad es que no sabemos cómo es cuando no soy yo, pero somos conscientes de que al principio nos ayudó a la hora de promocionarlo. Es cierto que se abren muchas puertas, pero también hay otras que son mucho más difíciles de abrir. Se lleva con una mezcla de alegría, de paciencia y de inconsciencia.

A.P.: De mucha inconsciencia. Imagina que le dices a alguien que va a montar un grupo, que va a ensayar muy poco, que grabará unas canciones y las presentará en un programa de televisión nacional. Y el primer concierto, en la Riviera delante de 2.500 personas. Lo más seguro es que te diga que mejor hacerlo más despacio. Pero nosotros, con muchas ganas y una inconsciencia absoluta, lo hicimos, sabiendo que no estábamos preparados y que no lo íbamos a estar nunca.

L.W.: Yo creo que no somos ni optimistas ni pesimistas, sino que somos muy realistas. Cuando vamos a tocar a la Riviera, ni nos creemos que estemos preparados ni tampoco tenemos esa humildad o ese parón de esperar para más adelante. Tampoco sabes si te van a volver a invitar, así que te lanzas.

 

A.C.: Antes de subiros al escenario, tocan las entrevistas ¿Cómo estáis llevando estos días entre el lanzamiento del disco y el arranque de la gira?

 

A.P.: Morricone decía que él iba siempre una banda sonora tarde, que comprendía lo que le había pedido el director cuando ya habían acabado la película. En un mundo ideal para mí, primero tendrías las canciones terminadas, después las ensayarías, harías una gira de seis meses, grabarías el disco y entonces ya concedes entrevistas. Ahí puedes contestar las preguntas sabiendo lo que estás diciendo, porque dispones de toda la información para no tener que imaginarte nada. Este es un momento muy vacío porque acabamos de quitarnos mucha información emocional de encima. Hemos estado muy recogidos y ahora nos estamos preparando para desubicarnos de nuestra vida cotidiana. Estamos como cuando apagas un aparato y se queda la luz encendida pero no está gastando nada.

 

AC – Acabáis de aludir a vuestra vida cotidiana, ¿Notáis mucho el cambio desde hace ocho años hasta aquí?

 

L.W.: Antes estábamos deseando salir lo antes posible y volver lo más tarde que se pudiera. Como fuera de casa, en ningún sitio.

A.P.: Ahora tenemos niños y hay que organizarse. Ir al cole, recogerlos… y añadir las ganas de salir y tocar. A veces, si no estamos muy liados ni lejos, no nos quedamos a dormir después del concierto, sino que rápidamente nos volvemos. Pero giraremos hasta que nos dejen. Me encantaría poder tocar un día sí y uno no.

L.W.: – Yo prefiero uno sí, dos no.

 

A.C.: ¿Qué es lo que esperáis de este nuevo disco? ¿Cuál es vuestro deseo?

 

L.W.: Que le sirva a alguien sería genial, porque a mí ya me ha servido. Que entre en sus vidas,como esos discos que tienes y que los escuchas al tiempo y de pronto te recuerdan mucho a algo. A algo bueno a poder ser.

A.P.: Básicamente el mensaje es que nosotros, por ser los autores de las canciones, no somos sus padres, no somos más importantes que la gente que las escucha. Sólo somos un vehículo para hacerlas llegar y luego que cada uno le dé el sentido que quiera.

 

A.C.: Ahora que habéis empezado a jugar con el castellano ¿Qué palabra os gusta por su sonoridad?

 

A.P.: Hay un pueblo en Cantabria que se llama “Vozpornoche”. Voz y noche son dos palabras muy bonitas, y si las juntas queda muy bien. Y en general las que contienen la ch, como “bochorno”, que son muy explosivas y que hacen que te quedes a gusto.

L.W.: Yo me quedo con las palabras que acompañan al sentido, como “gigante” o “inmenso”, que se hacen grandes al decirlas, como lo que quieren significar. Hay muchas palabras preciosas en castellano.

 

A.C.: Hace poco se celebró el Día del Libro, nos gustaría conocer vuestras recomendaciones literarias.

 

A.P.: Yo hace poco he vuelto a leer “Moby Dick”. Sé que todavía es pronto para leérselo a mi hijo, pero tengo ganas de que crezca para que lo descubra. Me parece un libro increíble.

L.W.: Yo me he reído muchísimo con “Bossypants”, de Tina Fey.

 

A.C.: – ¿Os gustaría añadir algo más?

 

L.W.: Bueno, a mí todavía no me han preguntado si prefiero ser actriz o cantante o por qué este disco es en español (risas). Creo que nuestras canciones es lo mejor que podemos aportar o decir.

A.P.: Sí, la realidad es que no tenemos tantas cosas que decir y, para bien o para mal, la música es nuestra vía, nuestro camino, la válvula de escape por la que se van todas las cosas buenas y malas que nos pasan. Aunque una cosa que podemos avanzar es que nuestro disco saldrá en Argentina y seguramente nos iremos a promocionarlo. No sabemos por cuanto tiempo, pero si vamos a estar mucho, a lo mejor nos llevamos a la familia y entonces, ¡como si nos quedamos 20 años! Yo no tengo problemas con Repsol.


Marlango

Marlango es un grupo español de música pop con influencias del jazz y del blues. Los integrantes del grupo son Leonor Watling, Alejandro Pelayo y Óscar Ybarra.

Un día extraordinario

Un día extraordinario
Artista: Marlango
Sello: Universal
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Sobre el autor

Ángela Medina

Ángela Medina

(Cádiz, 1981) es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, máster en Escritura Creativa y máster en Edición Profesional de Libros. Trabaja en varios proyectos relacionados con la creatividad: es copywriter online para diversas agencias y estudios de publicidad, profesora en Hotel Kafka, colaboradora en Ámbito Cultural y editora en 120 Pies. Es autora de las novelas Pañales y cerveza (Demipage, 2011) y En frío (Ediciones La Palma, 2015), y del libro 742 ideas para escribir (Kitsune Books, 2016).

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