Entrevistas

Entrevista a Pepe Ferrández

Pasión por el blues.

Ángela Medina
Escrito por Ángela Medina

Ámbito Cultural: ¿Cómo nace Dixie Town?

Pepe Ferrández: Nos juntamos en 2003. Veníamos de otros grupos y a todos nos apasionaba el blues, era la música que escuchábamos desde pequeños. Nuestro primer disco,Hardnighters, bluesbelievers era un reflejo de esa pasión, una miscelánea de estándares de blues y canciones propias. Con el segundo disco, Overdrive quisimos avanzar en lo personal. Las canciones eran menos copia y más nuestras. Por ejemplo, cogíamos la idea del tema “Rock me baby” de BB King y la pasábamos por nuestro tamiz para crear algo diferente. Contamos con la ayuda de Hendrix Roever, guitarrista de los Deltonos, un ídolo de nuestra adolescencia que nos influyó mucho en nuestros comienzos. Entonces llegaron algunas críticas positivas en medios y empezamos a salir de Galicia, la cosa empezó a ir más en serio. Y bueno, con el tercer disco se nos presentó el reto más importante, hacer un disco totalmente nuestro.

AC: Fat & Suberb. Por cierto, gran título.

PF: Curiosamente, el título existió antes que la primera canción. Es un reflejo del punto que habíamos alcanzado en los últimos conciertos. Aquello sonaba muy poderoso, muy gordo. Queríamos que la grabación sonara a lo mismo, muy cruda, muy básica, muy potente. Escuchamos muchos discos e investigamos blogs que se centraran en la música americana de los años 70, que era lo que nos interesaba. Por ejemplo, la portada es un gordo muy poderoso, pero antes barajamos otras opciones como la de un cerdo con gafas, en honor a un grupo irlandés que descubrimos aquel año llamado “Incredible Hog”.

AC: Lo grabasteis en sólo una semana.

PF: Sí, lo grabamos un poco parecido a como dicen que graban los grupos de jazz. Tres o cuatro días encerrados haciendo 30 o 40 tomas diferentes y al final escuchamos todo el material buscando cuál era la mejor.

El estudio era sensacional. Era un antiguo cine de Gandía, habían tirado el patio de butacas y estaba equipado con grabadores antiquísimos, guitarras de los años 70, amplificadores… Un templo de lo vintage con un backline inaccesible para cualquier estudio de España. Utilizamos una mesa de los antiguos estudios RCA de Madrid, cada canal valía un millón de las antiguas pesetas y con ella se habían grabado discos como los de “Radio Futura”. En fin, fue una grabación analógica, en cinta magnética, ocho pistas, sin cortes.

Elegimos como productor a Erik Spanjer. Lo encontramos a través de un disco de Boo Boo Davis, que sonaba un poco parecido al blues de Chicago pero con unas baterías a lo Led Zeppelin. Impresionante. Conseguía hacer discos como los que hace el sello Alive Natural Sounds, pero sin los costes de grabar en Ohio. Convirtió el disco en un artefacto oscuro y denso que todavía no hemos acabado de entender, pero que nos encanta.

AC: Antes hablabas de la intensidad de vuestros directos, le dais muchísima importancia.

PF: Esa es una de nuestras características fundamentales. Nuestros directos son sudorosos, muy cansados, lo damos todo. Los afrontamos sin ningún tipo de complejo y la gente lo nota. No es un blues para dormirte en la barra mientras mueves la cabeza. Muchas veces nos dicen que son cortos, pero es que realmente no podemos dar más de sí, vamos a muerte y acabamos siempre agotados.

Además, somos una banda que improvisa. Estructuralmente, las canciones están hechas, pero hacemos cosas distintas cada vez que ejecutamos un tema, una canción puede durar 5 o 10 minutos, depende.

AC: Tenéis una dinámica de grupo muy rara. Tú vives en Madrid, pero sois una banda gallega… ¿Cuándo os juntáis? ¿Cómo componéis?

PF: Nos juntamos sólo los días que hay concierto, cuatro horas antes por la mañana, y como afrontamos cada directo como una cosa distinta, pues funciona. Hemos conseguido que lo malo se convierta en algo positivo.

Sobre las canciones, las solemos componer entre Oscar Fontán (bajista) y yo. Estamos muy compenetrados en ese sentido y la tecnología es muy buena para estas cosas. Puedo grabar una canción con el teléfono, mandársela y esperar su réplica. Hemos hecho canciones así, y también por correo electrónico.

AC: El blues en España sigue siendo una música para minorías, ¿os limita mucho a la hora de avanzar en vuestra carrera?

PF: Nuestro estilo nos cierra puertas, pero de forma voluntaria. Es decir, no es una música comercial, pero es lo que nos gusta y si no nos llenase 100%, sería una pérdida de tiempo. Por eso no entiendo fenómenos como el de las Bandas Tributo. Está muy bien entretener a la gente, pero llenar conciertos siendo el “clon de” me parece de una pobreza tremenda. Tener un grupo cuesta mucho esfuerzo, dinero, días sin dormir, furgonetas… como para que no te apasione lo que haces.

Por otro lado, no voy a ocultar que salir nos cuesta un poco. El 70% de nuestros conciertos son en Galicia, porque allí nos conocen y es mucho más sencillo que nos contraten, pero tenemos las mismas dificultades que grupos que se encuentran en circuitos como el de soul o funk, que son estilos que triunfan más fuera que dentro. Mira los “Reyes del K. O”, que se han tenido que ir a Berlín.

AC: ¿Contempláis vosotros la posibilidad de salir fuera?

PF: Eso sería fenomenal, pero también es complicado. Los costes son grandes. Tendría que ser muy rentable para que pudiéramos permitirnos dejar el trabajo. En esa batalla estamos.

AC: ¿E Internet y las redes sociales? ¿No os ayudan a amplificar vuestra proyección?

PF: Las redes sociales son una buena herramienta para promocionarse, pero creo que en España sigue funcionando más el boca-oreja. Por otro lado, Internet ha influido muchísimo, hasta tal punto que hay tanto nivel en las músicas americanas por la accesibilidad con la que contamos para escuchar e informarnos. Ya no hace falta estar suscrito a revistas especializadas para saber lo último de cualquier cosa.

A nosotros nos está funcionando muy bien la distribución digital, aunque la venta de discos se circunscribe prácticamente a los conciertos. Estamos hasta en sitios de venta de música digital en China. Con 2 millones de chinos, supongo que uno al menos lo comprará. Luego, consultando los mapas de seguimiento, resulta que hemos descubierto que la mitad de nuestros seguidores son españoles y la otra mitad vive en Texas. O por ejemplo, en una semana tuvimos 700 descargas en un blog de blues ruso. Son cosas curiosas que pasan con Internet y que probablemente nos ayuden a salir de aquí algún día, pero como te digo, en España este género cuesta mucho.

AC: Mucha gente es retractora de los grupos españoles que cantan en inglés, ¿cuántas veces habéis sentido que teníais que justificaros?

PF: Millones. Incluso nos han llegado a preguntar, con mucho retintín, que qué decían nuestras letras. Es absurdo. Debería juzgarse la música en sí misma. Por mi parte, siempre he compuesto en inglés, es el idioma con el que mi cabeza se abrió a la música. Además, estamos hablando de una música que tiene una base de raíces muy fuertes, tiene más justificación cantarla en su idioma, el que fonéticamente es el más adecuado. Es como si le preguntamos a un cantante flamenco que por qué no canta en inglés. No tendría sentido.

AC: ¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

PF: Queremos grabar un disco en directo en un ambiente familiar pero grande. Será en la sala “El Inferno” de Vigo el 30 de diciembre. No sabemos todavía cómo lo grabaremos o lo editaremos, pero estamos trabajando en eso.

AC: Y ya al margen de Dixie Town, a modo personal ¿qué es para ti la música?

PF: Para mí la música es el modo de expresión más directo que tengo, y en general creo que es el arte más directo que existe. Toda mi vida gira en torno a ella. Es mi modo de vida, tanto profesionalmente como manifestación. En épocas de mi vida he sido más o menos tímido, pero siempre he cantado canciones.

 


Pepe Ferrández

(Vigo). Es vocalista del trío gallego Dixie Town, un grupo que comenzó en el 2003 con "Hardnighters", y que fue definiendo su estilo en "Overdrive" (2008). A finales del 2010 lanzó su tercer disco "Fat & Suberb" avalado por la producción de Erik Spanjers, con el que se consolida dentro del panorama musical.

Fat & Superb

Fat & Superb
Artista: Dixie Town
Sello: Lonxa Cultural S.L
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Sobre el autor

Ángela Medina

Ángela Medina

(Cádiz, 1981) es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, máster en Escritura Creativa y máster en Edición Profesional de Libros. Trabaja en varios proyectos relacionados con la creatividad: es copywriter online para diversas agencias y estudios de publicidad, profesora en Hotel Kafka, colaboradora en Ámbito Cultural y editora en 120 Pies. Es autora de las novelas Pañales y cerveza (Demipage, 2011) y En frío (Ediciones La Palma, 2015), y del libro 742 ideas para escribir (Kitsune Books, 2016).

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