Entrevistas

Ismael Cabezas autor de “Pisadas en la nieve sucia” y “Sutura”

Mi estado de ánimo al escribir es una mezcla de extraña lucidez y de melancolía.

Ismael Cabezas.

Ismael y yo nos encontramos en la terraza del Molly’s Bloom, el bar irlandés de la Plaza de Cruz Herrera, en La Línea, a unos pasos de la frontera con Gibraltar y a 12 kilómetros de Marruecos. Todo este paisaje está grabado en los versos del poeta linense, impregnados también de recuerdos urbanos y de habitaciones sucias de cualquier motel de carretera.

Conocí a Ismael Cabezas hace veinte años, en otro bar del que estoy segura recordará su nombre. Aquella noche también hablamos de poesía, creo que días después le mostré algunos de mis poemas veinteañeros cargados de rimas consonantes y lugares comunes. Ismael se resiste a la docencia, pero estoy a punto de entrevistar a mi primer maestro.

Ismael Cabezas, en sus dos obras publicadas en 2015, Pisadas en la nieve sucia y Sutura, se atreve a nombrar la podredumbre del ser humano, los recuerdos desteñidos y el presente doloroso que tiembla hacia el futuro incierto o camina hacia la certeza de la muerte. Sin embargo, sus imágenes nos devuelven la esperanza, no en esta sociedad herida sino en la naturaleza superviviente del ser humano. Aquí una muestra con Declaración de intenciones: el poema que cierra Sutura.

DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Asustada sí, pero de nuevo entre vosotros

Louise Glück

Como no pensabas sobrevivir,

dado que probablemente no deberías

estar ahora aquí,

si me encontrasteis vencido

al igual que Sylvia Plath

en aquel húmedo y frío sótano,

todo lo que ahora contemplas

es un don que te ha sido otorgado,

sus palabras dichas en silencio

y su nombre que nunca pronuncias,

el mar en una tarde cualquiera de julio,

el poema que es de nuevo releído,

la belleza al azar de una joven

que sube ensimismada a un autobús,

todo cuanto tienes es tiempo

hurtado a la muerte,

debes saberlo y guardar el secreto,

ahora toca invocar a la vida.

Sonia Aldama: Ismael, este año has publicado dos libros de poesía, cuéntanos cómo ha sido el proceso creativo del primero, Pisadas en la nieve sucia, editado en Baile del Sol.

Ismael Cabezas: Pisadas en la nieve sucia surge a raíz de que me quedo en paro en el 2008, con la irrupción de la crisis económica, cuya llegada fue brutal. A partir de mis experiencias en el submundo del desempleo, en las oficinas del INEM, de vivir entre todas esas personas que no tienen nada que hacer por las mañanas, escribí poemas como Oficina de Empleo o Excluidos, que son los que se pueden encuadrar más en una poesía de la conciencia crítica. Luego hay otros de registro más íntimo, más confesional, que son intentos de modestos homenajes a personajes de mi familia, como mi padre, mi abuelo o mi madre.

S.A.: Juan José Téllez, en el prólogo de Pisadas en la nieve sucia, comienza diciendo que “no hay melancolía sino rabia (…) Y más escepticismo que tristeza”. ¿Podría decirse entonces que este libro es más social que tu obra anterior?

I.C.: Bueno, yo me limito a mirar la realidad y luego a plasmarla en palabras. No tiene mayor secreto, no hay más. En mi libro anterior, Paisaje para un ciego, ya existía esa mirada de interés por los excluidos, por los outsiders.

S.A.: Sé que además de poeta eres un experto en poesía, crítico literario y graduado social. ¿Es cierto que tienes más de seiscientos libros de poesía en tu biblioteca?

I.C.: No creo que para nadie sea relevante el número de libros que tengo en mi biblioteca. Tengo muchos, no sé cuántos, no los he contado jamás ni pienso hacerlo, presumir de número de ejemplares de una biblioteca me parece algo bastante pequeño-burgués.

S.A.: ¿Cuál es el poeta español que más te ha influenciado?

I.C.: Es muy difícil elegir un solo nombre. Hay muchos, pero si tuviese que escoger un poeta cuya obra me hubiese gustado escribir, probablemente, ese sería Jaime Gil de Biedma.

S.A.: ¿Y entre tus otros referentes poéticos?

I.C.: Mis principales influencias son Gil de Biedma, Luis Antonio de Villena, Joan Margarit, Javier Salvago, Juan Luis Panero, Karmelo C. Iribarren. Luego hay poetas en las antípodas de los citados, como Georg Trakl, que me gustan mucho. En general me interesa la poesía de estéticas muy diferentes, la poesía es plural, como un día afirmase Luis Antonio de Villena.

S.A.: Pisadas en la nieve sucia está dedicado a tus padres y Sutura a tus amigos. ¿Tienen algo que ver estas dedicatorias con la forma de estructurar los dos libros? Háblanos un poco de Sutura.

I.C.: Uno publica y no sabe cuándo va a volver a publicar, esto funciona así, por lo tanto decidí dedicar los libros a las personas que conforman mi entorno más cercano, como son mis padres y mis amigos. Dedicar los libros a estas personas no condicionó su estructura en absoluto.

S.A.: ¿Cuál es tu estado de ánimo mientras escribes?

I.C.: Eso es bastante difícil de responder, normalmente es una mezcla de extraña lucidez y de melancolía… Depende también del poema que esté escribiendo

S.A.: ¿Tienes algún ritual?

I.C.: No, ninguno. Hace más de diez años escribía a mano, ahora escribo con ordenador, corrijo con ordenador y solamente imprimo el borrador final del libro.

S.A.: Te he escuchado describir tu poesía como “narrativa”, ¿has pensando publicar relatos alguna vez? Porque tus influencias no son solo poéticas… hay autores norteamericanos de narrativa, como Carver, a los que lees con devoción.

I.C.: Utilizo técnicas narrativas en la construcción de mis poemas, eso es cierto. Nunca he pensado en escribir relatos, creo que el escaso talento que poseo se aplica únicamente al campo de la poesía, y a este he de ceñirme. En la poesía no solo influyen las lecturas de poesía, sino también la narrativa, la pintura, la música, un fragmento de conversación que escuchas al pasar mientras vas caminando por la calle… Influye la vida en general, que es en realidad de lo que se trata.

S.A.: Háblame ahora de esas grandes mujeres poetas a las que tanto admiras. Tengo la sensación de que tú no haces ninguna distinción entre poesía escrita por hombres o por mujeres.

I.C.: No, no hago distinciones entre poesía escrita por mujeres y por hombres, distingo entre poesía que me interesa y que no me interesa, eso es todo. Hay muchas mujeres poetas a las que durante años he adorado con extenuación, como Sylvia Plath, Anne Sexton o Alejandra Pizarnik, por citar algunas.

S.A.: ¿Estás preparando ya tu siguiente libro?

I.C.: Bueno, acabo de publicar dos libros en el mismo año y soy un poeta lento, aproximadamente de un libro de poemas cada cinco años. Por ahora no me planteo escribir más hasta que pase un tiempo, aunque sí es cierto que ya tengo un posible título para un nuevo poemario y que tengo dos o tres borradores nuevos de poemas y algunas ideas anotadas para futuros poemas, pero el proceso será lento como siempre ha sido.

S.A.: Te cedo la última palabra para que nos digas eso tan importante que se me ha olvidado preguntar: ¿tienen futuro la poesía y la literatura?

I.C.: No, no lo creo. Si se saliese a la calle micrófono en mano, preguntando a la gente por el nombre de un poeta vivo actual, no muerto, no valen Lorca ni Machado, el 99,9% de la población no sabría qué responder. Fuera del micromundo de la poesía, nadie sabe quién es Ana Pérez Cañamares o Juan Carlos Mestre. La literatura con mayúsculas, Kafka, Carver, Richard Ford, no interesa a nadie, interesa la literatura de consumo, como toda industria del ocio, pero siempre hay que tener en cuenta que entre la industria del ocio y el arte o la belleza hay una gran distancia insalvable.


Ismael Cabezas

Ismael Cabezas (La Línea, Cádiz, 1969). Ha publicado, además de los más recientes, los poemarios "La herencia bastarda de los días", "Breve tratado de melancolía, "En mitad de ninguna parte", "El otoño del solitario", "Paisaje para un ciego", seleccionado para el Premio Andalucía de la Crítica en 2009.

Pisadas En La Nieve Sucia

Pisadas En La Nieve Sucia
Autor: Ismael Cabezas
Comprar

 

Sobre el autor

Redacción de Ámbito Cultural

Redacción de Ámbito Cultural

Escribe tu comentario