Críticas

“La nueva mujer”, de Gloria Fortún.

Carlos Barea
Escrito por Carlos Barea

Gloria Fortún (Madrid, 1977) selecciona y traduce diez relatos de escritoras que, en pleno siglo XIX, contribuyeron desde el mundo literario al nacimiento de la “nueva mujer” en Estados Unidos.

Resulta duro admitir que cada una de las historias contenidas en la antología La nueva mujer (Dos Bigotes, 2017) fueron en su momento un acto de rebeldía: la rebeldía de ser mujer y dedicarse a escribir. Por eso estos relatos van de mujeres que hablan sobre mujeres –y un hombre–. Y también por eso cada una de estas narraciones deja entrever el espíritu transgresor de sus autoras –entre ellas la india dakota Zitkala-Ša, la periodista Susan Glaspell o la solitaria Mary Austin–.

A lo largo y ancho las páginas de este libro nos encontramos con personajes femeninos que toman las riendas de sus vidas, que relevan al hombre a un papel secundario y que son, por primera vez, protagonistas de lo que dicen y de lo que hacen. Y no es que hagan cualquier cosa: vencen a tribus enteras, logran dominar, sin un atisbo de violencia, a bestias voraces, combaten el yugo machista que arrastran el resto de coetáneas o luchan contra los estereotipos impuestos. Ellas se encargan de demostrar que pueden –y que deben– llevar la batuta de sus vidas y que son capaces de desarrollar un papel activo en la sociedad. Algunas veces de una forma más evidente –como es en el caso del relato El marido de Tom, de Sarah Orne Jewett– y otras de una forma más sucinta –como en Un jurado de sus iguales, de Susan Glaspell–.

Son todas ellas –escritoras y personajes– las que han contribuido desde la palabra impresa a librar una guerra contra el heteropatriarcado que, aún hoy, se sigue desarrollando. Son mujeres que comienzan a trasformar todo lo que, durante siglos, les ha pesado sobre las espaldas. En La nueva mujer los personajes huyen de los arquetipos machistas para cruzar el puente de la liberación: son salvadoras, no salvadas; sobreviven vagando por las llanuras de los desiertos, no dentro de una cocina, y superan enfrentamientos para unirse en la admiración mutua. Pasan, en definitiva, de ser objetos ornamentales a sujetos sociales.

También es interesante destacarla importancia que algunas de las autoras atribuyen al propio acto de escribir. En el caso de Cacoethes Scribendi, de Catharine Maria Sedwick o de La Mujer Inferior, de Sui Sin Far, la historia se desarrolla gracias a la intención literaria de sus protagonistas. “Como mujer lloraba, como escritora se regocijaba”, escribe Sedwick, para continuar más adelante: “No hay nada más tranquilizador que el oficio de escribir”. Por tanto, las narraciones adquieren ligeros tintes de metaliteratura al tratarse de mujeres que escriben sobre mujeres que escriben. La escritura como acto liberador.

Entretanto, Gloria Fortún, en la sombra y desde su prólogo, se regocija con la asamblea femenina convocada. No solo se encarga de seleccionar y traducir, también se responsabiliza de recoger todas estas porciones de vida y enhebrarlas magistralmente para permitirnos recorrer las diferentes facetas de las protagonistas de este libro que, al mismo tiempo, son una sola: la mujer extraordinaria, universal y empoderada. Deberíamos, sin duda, darle gracias por ello.


La nueva mujer

La nueva mujer
Autor: VV. AA.
Editorial: Dos Bigotes
Páginas: 228
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Sobre el autor

Carlos Barea

Carlos Barea

Carlos Barea (Granada, 1987) ha estudiado Audiovisuales y ha trabajado en diferentes televisiones como técnico y ayudante de dirección. Cuando se cansó de utilizar imágenes en movimiento estudió Publicidad y Relaciones Públicas dedicándose al campo de los estudios de mercado y las relaciones con los medios. Cuando se aburrió de persuadir mentes estudió un máster de Escritura Creativa y colaboró en diferentes medios digitales hablando sobre temas LGTBI, literatura y cine. A día de hoy su objetivo principal es aprender a manipular las palabras para conquistar el Mundo.

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