Críticas

“La vegetariana”, de Han Kang.

Hay un hilo muy fino, hecho de tripa, que nos une al mundo. Y cuanto más tenso esté, más clara y nítida será la vibración; pero, a la vez, más fácil será que se rompa. La vegetariana (Rata Books, 2017) profundiza y trata de recorrer ese hilo en su punto límite, antes de que la hebra estalle. Yeongyhe, la protagonista del libro, desearía abandonar su cuerpo y así comienza su lucha por deshabitarlo. Una lucha por abandonar su condición humana y fundirse con el bosque profundo, crecer hacia abajo y alimentarse únicamente del sol y de la lluvia. Una revolución silenciosa contra su padre, su marido y contra las imposiciones de la sociedad que la rodea; porque, como dicta su madre, “se les hace caso hasta a los muertos”.  Así, el peso de los antepasados a los que se debe honrar y el vivir “correctamente” (casarse, formar una familia y tener hijos) adquieren un papel asfixiante.

Corea se presenta aquí como una jerarquía masculina sostenida en el trabajo y la familia en la cual los derechos del individuo se ven sacrificados por el resto del grupo. Las acciones de un miembro afectan a los demás, ensombreciendo así la foto familiar de vergüenza y humillación. Por lo tanto, cada uno debe adaptarse a su papel en el trabajo y en la casa.

Yeongyhe emprenderá un viaje de purificación en tres actos, sola y con un cuerpo que odia frente a un mundo carnívoro. A través de las pesadillas que la acosan durante la primera parte del libro veremos cómo la protagonista se niega a comer carne, provocando la ira de su marido. La mancha mongólica, título de la segunda sección, es el nombre que recibe la marca que suele aparecer en el nacimiento y aumenta en los primeros años de vida para después desaparecer de modo gradual. Esta mancha verdosa que Yeongyhe sigue teniendo grabada en su cuerpo aun siendo adulta es también el signo de su pureza frente a la sangre, la grasa y la suciedad. Encarnadas estas en los otros, como su cuñado, un videoartista que utilizará a Yeongyhe a modo de lienzo para su obra onírica. Los árboles en llamas, tercera y última parte, está atravesada por una lluvia lenta y balbuceante como su protagonista, que a lo largo del libro no logra articular más que unas pocas frases. Así, desde la extrañeza se explica un mundo extraño. Y es en ese espacio donde Han Kang ha escrito esta extraordinaria novela que ahora edita en castellano y en catalán la editorial Rata.

Tan difícil es decidir a qué reino pertenece Yeonghye como describir este libro sin caer en un bucle de abstracción y adjetivación sin fin. Se podría decir simplemente que el alma agoniza, a veces, de una forma absolutamente bella y perturbadora. Y la dolorosa descripción que hace esta escritora de ese proceso es brutal, violenta, delicada y curativa.


La vegetariana

La vegetariana
Autor: Han Kang
Editorial: Rata Books
Páginas: 240
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Sobre el autor

Miguel Rodríguez Minguito

Miguel Rodríguez Minguito

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