Críticas

Planes de vuelo: los escritores que cambiaron la literatura desde el cielo

En 1903 Orville Wright se subía a los mandos del Flyer I, el pesado primer avión destinado a transformar... la historia de la Literatura

James Salter

El aniversario de El Principito, ha traído de nuevo a la actualidad (en la que siempre ha estado presente) su heroico autor, Antoine de Saint-Exupéry, y quizá sea por ello el momento de revisar el peculiar cambio que ha supuesto la aviación en la historia de la Literatura. Quizás alguien pueda pensar que con tantas obras literarias publicadas de tantos autores distintos siempre es posible una colección de carácter anecdótico, pero el peso y la calidad de las obras que literalmente nos han venido del cielo podrían significar otra cosa.

Ya que hemos empezado por un auténtico mito de la cultura popular (que también es una excelente obra literaria), vayamos con otro que rompió moldes en los ochenta: Los Gremlins: ¿qué tienen que ver con la literatura y con los aviadores? Un ex piloto de la RAF durante la II Guerra Mundial y agente del MI6, llamado Roald Dahl. andaba de agregado aéreo en la embajada británica en Washington,  cuando comenzó a escribir, primero un relato de su experiencia en combate, Pan comido (A Piece of Cake) destinado orignalmente para proporcionar una historia a C.S. Forester, el autor de La reina de África, pero que este, impresionado, envió directamente para su publicación al Saturday Evening Post. Poco después publicaba su primer relato para niños, The Gremlins, acerca de un mito que circulaba entre los pilotos de la RAF: que el daño a sus aviones fue causado por pequeñas criaturas que recibieron una patada al desmantelar sus motores fue el primero de tantos que acabaron no sólo revolucionando la literatura infantil sino también el cine en general, con obras sobresalientes como Fantástico Mr. Fox, Matilda, James y el melocotón gigante o Un mundo de fantasía. El Gran Gigante Bonachón, no también lograda en el cine fue también una de sus mejores narraciones, dedicada a su pequeña hija fallecida por sarampión (entonces no había vacunas) y que fue uno de sus éxitos más incontestables.

Roald Dahl

Roald Dahl en Estados Unidos, donde ejerció de espía junto con otro luego famoso escritor: Ian Fleming, creador de James Bond

Los autores de mayor talento literario en relación con la aviación no le pasaron desapercibidos al autor de El Principito, entre ellos destacaba una mujer: Anne Morrow Lindbergh, autora de North to the Orient y Listen! The Wind, a la sazón esposa de otro héroe aéreo: Charles Lindbergh, ganador del Pulitzer por Spirit of Saint Louis. Este último sería encarnado por un actor y expiloto condecorado de la USAF: James Stewart.

Quienes hayan visto Memorias de África en alguna ocasión, recordarán sin duda a otro piloto Dennis Finch Hatton, amante de la escritora Karen Blixen (Isak Dinesen), protagonista de su libro autobiográfico y encarnado en la película por Robert Redford.

La pionera de la aviación Beryl Markham, mantuvo una relación clandestina cuando el vínculo del piloto con Karen se debilitaba, estaba invitada a volar en el fatídico vuelo que en 1931 acabaría con la vida de Finch Hatton. Fue la primera mujer en atravesar el Atlántico en solitario, pero fue algo más: la mejor escritora aviadora de la historia, sólo que se lo tenía muy guardado. Esto decía una carta de Ernest Hemingway descubierta en 1982:

¿Leíste el libro de Beryl Markham, Al oeste con la noche? …Ha escrito tan bien, tan maravillosamente bien, que me siento totalmente avergonzado de mí como escritor. Siento que no fui más que un carpintero con las palabras, que recogía cualquier cosa que sirviera para el trabajo y la ensamblaba junto con las demás para llegar a hacer un bolígrafo mediocre. Pero esta chica, quien en mi opinión es muy antipática e incluso diría que es una zorra de gran nivel, puede hacer círculos alrededor de los que nos consideramos escritores… Es en realidad un libro condenadamente maravilloso.

Este libro fue publicado en 2012 por Libros del Asteroide. En alguna reseña publicada ese año leemos que esta mujer libre también tuvo una relación con -lo habrán adivinado- Antoine de Saint-Exupéry.

En 1970 un piloto de la USAF reconvertido en escritor, Richard Bach, rompía las listas de bestsellers con una fábula en forma de novela titulada Juan Salvador Gaviota. Sus libros han ido y venido con metáforas y contenidos relacionados con el vuelo antes y después de esto. Está claro que para él el sentido de la vida gira sobre una sola cosa: volar.

A mediados de los 70 comenzó a destacar uno de los grandes narradores norteamericanos del último medio siglo: James Salter. El autor de Años luz se formó en el cuerpo de ingenieros de West Point, antes de dedicarse a la escritura (1957) había alcanzado el rango de oficial y fue piloto de guerra, participando en algunas violentas batallas durante la Guerra de Corea. Su opera prima, Pilotos de caza, fue una novela que acabaría poco después convertida en una de las películas protagonizadas por Robert Mitchum: Entre dos pasiones (The hunters).

Entre los autores patrios contamos con Francisco Narla (Lugo, 1978), comandante de línea aérea y autor de exitosos libros, entre los que se encuentra el thriller Caja Negra. Alberto Vázquez Figueroa por su parte, es autor de la novela Ícaro, sobre el mítico aventurero Jimmie Angel, piloto personal de Lawrence de Arabia y descubridor de un extraordinario paraje: El Salto del Ángel (Venezuela).

Otro conocido escritor que ha abordado una novela ambientada en la aviación es Michael Crichton, con Punto Crítico (Airframe, 1996).

El territorio de los libros de contenido autobiográfico, del que la más brillante autora quizás sea Markham cuenta con varios autores cuyos libros han destacado sobre los demás, unos por sus virtudes y algunos por sus polémicos creadores:

  • Heinz Knoke, piloto de la Luftwaffe y autor de Yo volé para Hitler. Perteneció al ilegalizado y pronazi Partido Socialista del Reich.
  • Adolf Galland, también piloto de la Luftwaffe, de la que llegó a ser general. Fue autor de varios libros, entre otros Los primeros y los últimos.
  • El senador americano y ex piloto naval John McCain, autor de varios libros autobiográficos.
  • Manfred von Richtofen, popularmente conocido como “El barón rojo”, considerado el as de ases de los pilotos de la I Guerra Mundial, autor de El avion rojo de combate. Este personaje también llamó la atención de algunos famosos viñetistas, por un lado Charles M. Schulz que refleja la imaginación guerrera de Snoopy luchando contra este famoso aviador, su archienemigo, por otro, y recientemente los viñetistas Gallego & Rey, cuyo barón (editado por Terra Natio) es un alegato sarcástico contra la guerra.
  • Ernest K. Gann, piloto comercial desde los años 30, con una extensa obra publicada entre la que destacan los libros publicados en la década de 1950, entre otros Fate Is the Hunter.
  • Jean Mermoz, a quien Saint-Exupéry homenajea en uno de sus mejores libros, Tierra de hombres, es autor de Mes vols, publicado póstumamente en 1937 y del que sacó una temprana edición la mítica colección Austral. Estos libros están ya descatalogados, pero sí está disponible otro autor imprescindible para conocer y entender a estos héroes: Joseph Kessel, autor del libro Mermoz y más conocido entre nosotros por ser el creador de Belle de Jour; Kessel también fue miembro de fuerza aérea libre del general De Gaulle.
  • Amelia Earhart, que también desapareció volando sobre otro océano, el Pacífico, dejó también un diario que aquí fue publicado por EDB bajo el título de El último vuelo.

La extensa documentación y correspondencia dejada por algunos de los pioneros de la aviación han dado origen a ensayos de gran calidad e interés, uno de ellos es el de David McCullough, sobre Los hermanos Wright.

Como recapitulación podemos visitar un libro reciente: A cielo abierto de Antonio Iturbe, publicada este año, que ganó el Premio Biblioteca Breve 2017, y que protagonizan algunos de los anteriormente citados: Jean Mermoz, Henri Guillaumet y Antoine de Saint-Exupéry.


A cielo abierto

A cielo abierto
Autor: Antonio Iturbe
Editorial: Booket
Páginas: 624
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Sobre el autor

José Antonio Redondo

José Antonio Redondo ha desarrollado su actividad profesional entre los ámbitos de Internet, la formación y la cultura. Es cofundador de Hotel Kafka. Ha trabajado más de 20 años en el campo del eLearning como consultor y directivo y lleva más de 22 liderando proyectos en el ámbito digital y escribiendo libros y manuales sobre estas materias y sobre management. Actualmente es director de estrategia digital e infraestructura web de IMF Business School; siendo también director de ambitocultural.es, la web de cultura de El Corte Inglés. Fue vocal desde su fundación de la Comisión de Innovación y Nuevas Tecnologías de CEIM (Confederación de Empresarial de Madrid - CEOE) y de la Comisión de eLearning de la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI). Es autor también de varios libros, artículos y manuales relacionados con la gestión de calidad en empresas de servicios, Internet y comercio electrónico. Tras estudiar Ciencias Químicas y Matemáticas en la UCM, se especializó en dirección de empresas y en gestión de producción y tecnología en la Universidad Politécnica de Madrid así como en todos los aspectos relacionados con Internet. Cursó Piano en la Escuela de Música Creativa y es Máster en Creación Literaria por la Escuela de Letras de Madrid.

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