Críticas

Que le peguen un tiro a David Lynch.

Reseñamos "David Lynch", de Dennis Lim, la novedad editorial de Alpha Decay.

El cerebro de Lynch es un cuchillo. Un órgano capaz de construir cosas maravillosas bajo un fuego aleatorio que desactiva la narración lineal y la lógica. Con una intuición poética heredada de los surrealistas, Lynch produce visiones, incendios descontrolados, viajes espirituales al fondo del putrefacto corazón de América. Así, interpretar su obra se convierte en una tarea llena de pistas falsas y zonas oscuras. Y como dice el propio director, «La solución del misterio es siempre inferior al misterio». La filmografía de Lynch reproduce una realidad que no es alternativa (más que en su naturaleza de ficción) sino más profunda. Una vida que sucede en un plano en el que el tiempo es un bucle y los que lo habitan sufren de doppelgänger.

La editorial Alpha Decay ha publicado recientemente David Lynch. El hombre de otro lugar, un ensayo que se anuncia como el definitivo. Dennis Lim, periodista y crítico a cargo de la programación del Lincoln Center de Nueva York, hace en este libro un repaso cronológico de su trayectoria a través de la música, la pintura y, por supuesto, el cine. Lim analiza de forma metódica y accesible cada uno de los proyectos en los que ha participado, desde los primeros cortos hasta la meditación trascendental, de la que es embajador en la Tierra. Dejando a un lado las teorías psicoanalíticas por las que el cine de Lynch ha sido ya suficientemente filtrado, Lim habla de la fascinación y de la repulsión que produce el director. De las dificultades de trasladar una deformación desmedida de la imaginación a un producto como es la obra de arte, de disrupción y también de sinestesia. El zumbido que atraviesa los bosques de Twin Peaks, la combustión del terciopelo, el hueco del donut como un agujero negro. Todo eso que pertenece al grupo de cosas de las que es mejor no hablar; los “Casos de la rosa azul” que el agente del FBI Gordon Cole clasificaba en Fuego camina conmigo como aquellos que presentan unas características extrañas o que están fuera de los límites de la comprensión.

Este libro indaga también en el proceso creativo, la aparente contradicción de vivir sumergido en una paz absoluta, fruto de la meditación, que se compatibiliza con la producción de pesadillas en serie desde 1973. Sin embargo, parece lógico, la experiencia catártica de creación y la necesidad de tener cuantos menos murciélagos mejor. «Hay bondad en los cielos azules y en las flores, pero también hay otra fuerza –un terrible dolor y decadencia– que lo acompaña todo», comenta en una conversación con Chris Rodley.

Se podría decir que la experiencia de lo lyncheano es el resultado de juntar a las animadoras del equipo de fútbol con el más asqueroso de los monstruos, todo ello apoyado en un hilo conductor de serial policíaco que se convierte en una excusa para que el director pueda desplegar toda su imaginería. Foster Wallace definió esa duplicidad como «La convivencia de productos comestibles con pedazos incorpóreos de cadáver». De repente, un enano comienza a hablar al otro lado de las cortinas rojas, dice «garmonbozia» y el tiempo parece hecho trizas. La imagen es hipnótica, difícil de explicar más allá de la experiencia que se activa por explosión. Y puedes sonreír o puedes disparar a la televisión.


David Lynch

David Lynch
Autor: Dennis Lim
Editorial: Alpha Decay
Páginas: 256
Comprar

 

Sobre el autor

Miguel Rodríguez Minguito

Miguel Rodríguez Minguito

Escribe tu comentario