Críticas

“Recuerda que vas a morir. Vive.”, Paul Kalanithi.

Reseñamos el libro en el que Kalanithi relata su traumática experiencia con el cáncer.

Alberto G. Palomo
Escrito por Alberto G. Palomo

Recuerda que vas a morir. Vive ha sido un superventas en Estados Unidos, aunque su autor no ha llegado a saberlo. Porque Paul Kalanithi murió poco antes de su publicación, ingresando en el club de los autores con obras póstumas que le llevan a un altar, ya sea literario o económico. Ahora llega a España de la mano de Seix Barral, donde los relatos de autoayuda trufados con vivencias personales son también un filón en las estanterías de las librerías.

Hay que decir, no obstante, que este ensayo no responde a uno de esos libros de tapas fluorescentes cuyo contenido es una lista de consejos vitales. Es algo más cercano a una novela. Incluso, quizás, más parecido a las memorias anglosajonas de profesionales en sectores como la ingeniería o la educación que cuentan sus oficios por escrito para trascender los límites de su biografía. En este caso, Paul Kalanithi es un neurocirujano de carrera brillante al que le diagnostican, a los 36 años, un cáncer de pulmón en estado avanzado.

Con experiencia en la materia, el doctor estadounidense descendiente de indios relata el choque al escuchar la sentencia, sus últimos meses de vida y sus recuerdos de hospital desde el bando médico. Entre medias, desglosa sentimientos, historias íntimas de su relación de pareja o la decisión y el proceso de tener una hija sabiendo que jamás gozará de su compañía.

“¿Y tener un recién nacido no nos distraerá del tiempo que nos queda juntos? ¿No crees que decirle adiós a tu hijo hará más dolorosa tu muerte?”, le pregunta en un pasaje su mujer. “¿No resultaría fantástico que fuera así?”, contesta él, destacando que “ambos” creían que “la vida no consistía en evitar sufrimiento”. Estas y otras escenas son habituales a lo largo de las más de 200 páginas del libro, dividido en dos partes: una con el dictamen de su enfermedad, sus anécdotas de los años de facultad o como neurocirujano y otra con sus últimas decisiones y pensamientos. Recuerda que vas a morir. Vive también incluye un prefacio del editor y un epílogo de su mujer, Lucy.

De lectura rápida, a ratos sanadora y con instantes de deslumbrante y humilde emoción, Recuerda que vas a morir. Vive, que en inglés se tituló When breath becomes air, es un bálsamo para una tarde. Un recorrido existencial breve que incluye pinceladas de gran honestidad y multitud de frases publicitarias como “Porque habría que aprender a vivir de una forma distinta: viendo la muerte como una visita itinerante de imponente presencia, pero sabiendo que incluso si me estoy muriendo, hasta que efectivamente me muera, sigo viviendo” o “Lo complicado de una enfermedad es que tus valores van cambiando constantemente a medida que la sufres. Tratas de averiguar qué es lo que te importa, y luego no paras de reformulártelo (…) La muerte puede ser un acontecimiento único, pero una enfermedad terminal es un proceso”.

De esta forma, las primeras páginas se centran en cómo comunicar su situación, en si continuar con sus obligaciones como médico y en cómo encarar en familia su próximo desenlace. Más adelante incluye episodios de quirófano, evocaciones del pasado junto a los suyos, el trajín de consultas y, por fin, los efectos físicos y psíquicos que provoca el cáncer.

“Este libro está marcado por la urgencia de una carrera contra el tiempo, por la motivación de alguien que tiene cosas importantes que decir. Paul se enfrentó a la muerte –la examinó, luchó con ella, la aceptó–como médico y como paciente. Él quería ayudar a la gente como médico y como paciente. Él quería ayudar a la gente a entender la muerte y a afrontar su mortalidad”, escribe Lucy en el último apartado.

Y así es. Nadie va a descubrir recetas contra la tristeza ni contra el aciago devenir humano, pero encontrará un testimonio único, personal. Una revelación a medio camino entre la magistral y aleccionadora carta paterna de Tiempo de vida (Anagrama), de Giralt Torrente, y el volumen más técnico Ante todo, no hagas daño (Salamandra), de Henry Marsh. La voz, en resumidas cuentas, de un hombre frente al vacío. ¿Acaso no basta?


Recuerda que vas a morir. Vive.

Recuerda que vas a morir. Vive.
Autor: Paul Kalanithi
Editorial: Seix Barral
Páginas: 224
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Sobre el autor

Alberto G. Palomo

Alberto G. Palomo

(Madrid, 1983). Aunque formado como maestro, se dedica al periodismo después de escuchar a su hermano leer columnas desde el sillón. Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Salamanca, colabora en varios medios nacionales como TintaLibre, El País o El Mundo escribiendo de temas internacionales, viajes, sociedad o cultura, por lo que está aquí.

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