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Así fue: “Información y desinformación en la época del corona” con David López

#Filosofía: Información y desinformación en la época del corona

La crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, unida al poder de Internet, han provocado inéditas tempestades de información y de desinformación que ponen a prueba nuestro sentido crítico: nuestra capacidad de pensar, de juzgar y de ver por nosotros mismos. David López ofrecerá una reflexión filosófica sobre las ideologías, las creencias, la manipulación informativa y las teorías de la conspiración. Para ello se apoyará en pensadores como Kant, Hegel, Nietzsche, Husserl, Ortega y Gasset, Gadamer e Imre Lakatos.

Publicada por Ámbito Cultural en Martes, 26 de mayo de 2020

Es el momento de “activarse”

«Estamos ante un gran desafío como ciudadanos. Deberíamos poder acceder a la libertad de pensamiento y aspirar a cosas como “ecuanimidad”, “justicia”…». David López  nos alienta a pensar, subidos a las alas de la filosofía, en una época en la que nos vienen, por diferentes ángulos, auténticos ríos de complejidad.

El gran reto es perder el vértigo y la pereza y hacernos la gran pregunta de la metafísica, ¿existe el mundo objetivo fuera de mí?, ¿es una realidad ordenada y, por tanto, ocurre con cierta lógica?, ¿puedo comunicar lo que voy viendo? Tras estas reflexiones iniciales, lo que nos propone David es hacer un pacto ontológico y aceptar que va a haber ese orden invariable ahí fuera, y que ese cosmos, se puede equivocar.

Una vez establecidas estas premisas, David comienza a asomarse a este mundo que nos golpea con información acompañado de pensadores para enfocar esta situación con lucidez. Platón nos ofrecería un modelo de totalidad en virtud del cual todo lo que ocurre sería una manifestación de unas ideas. El objetivo del ser humano sería mirar lo mejor posible para poder llegar a ver la verdad (que sería la radical objetividad). Saltamos auténticos milenios y nos vamos a Kant, quien nos empujaría a salir de la incapacidad de pensar por nosotros mismos debido a dos grandes amenazas, el miedo y a la pereza. Sería un miedo como autor del hundimiento, de la desactivación de la capacidad de sentido crítico.

Otro gran vuelo nombrando a Hegel, señalaría que el historiador no va cogiendo datos sueltos y los coloca de forma objetiva, sino que cuando se asoma al pasado, lo hace con una mochila concreta. Con gran lucidez dirá que no hay hechos sin teoría. De Nietzsche –de quien recomienda su trabajo La ciencia alegre–, aprovecharíamos su teoría sobre la esclavitud. En su aforismo 18 afirma que «sólo el filósofo no es un esclavo», sólo deja de ser esclavo cuando el ser humano se pone por encima de sí mismo y filosofa.

Edmund Husserl, fundador de la fenomenología. Él habla de la epojé, de la necesidad de tener siempre un lugar en la mente entre paréntesis antes de que se tenga por verdad algo que se dice. Sería un gran filósofo de la conciencia.

Saltamos a José Ortega y Gasset. De él María Zambrano decía que se pasaba de lucidez cegadora. Fue un pensador extraordinariamente sugerente. Hablará de las ideas como forma de procesamiento de lo real, se tienen y son cambiables; pero las creencias, no se tienen, se viven. El peligro viene cuando las ideas se convierten en creencias fabricadas desde lugares no equilibrados, que estén inspiradas en formas del miedo. Nos propone una “nobleza cognitiva”.

Gadamer, conocido por su obra Verdad y método y por su renovación de la Hermeneútica. Este alemán nos dice que en el momento en que interpretamos un texto, hay un círculo en el que está implicada la subjetividad del intérprete. En estos momentos de crisis sanitaria, si consideramos todo lo que nos dicen como un círculo unitario, el peligro estaría en el momento en que forzamos el texto para que se cumpla lo que queremos que sea, y no lo que es.

Lakatos, nos dejaría la idea de que la ciencia va teniendo proyectos investigativos a partir de modelos de realidad que se van consensuando por la comunidad científica. Hay formas pactadas que serían inmunes ante la evidencia de la teoría.

Antes de dar paso a las preguntas del chat con nuestros espectadores, David nos quiere dejar una reflexión más para este momento. El fenómeno de las teorías de la conspiración que podrían estar tomando nuestra mirada… y nuestro corazón. Podrían instaurar auténticos demonios ya que no resisten el análisis lógico y podrían acabar en auténticas atrocidades. Un consejo para luchar contra todo esto: activarnos filosóficamente. «Elevar nuestra autoexigencia es el mejor regalo que nos podemos hacer».

Sobre el autor

Mila Valcárcel

Mila Valcárcel

Milagros Valcárcel es coordinadora de la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao.

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