Críticas

“La benévola” de Laird Hunt

la benévola
Ángela Medina
Escrito por Ángela Medina

Hay que ser valiente. Para la América sureña ya tenemos a Faulkner. El tema de la esclavitud está bastante manido. Así que hay que ser valiente. Existen otras novelas con granjas en Kentucky. Estados Unidos lo sabe. Todo el mundo lo sabe. Así que Hunt es un valiente. Hunt tiene la valentía de juntar cinco personajes de la América prebélica para hablarnos de brutalidad y racismo. Pero no solo es valiente. Hunt también es frío. Afila su prosa, tanto que corta el aliento. Y además Hunt es soberbio, porque con sus palabras consigue transformar un argumento ideal para principios del siglo XX en una aplastante novela casada con este siglo.

¿Pero quién es Hunt? Nombre de pila, Laird. 45 años. Un americano nacido en Singapur, profesor de Escritura Creativa en la Universidad de Denver. Mientras en un lado del Océano Atlántico todavía hace falta deletrear su nombre, al otro lado saben que “La benévola” es su quinta novela, la historia de una tragedia reverberada durante 100 años y en la que nadie sale indemne. Ni siquiera el que la lee.

El pozo de todas las desgracias se encuentra en el “Paraíso” de Linus Lancaster, lugar al que Ginny llega, casada y con 14 años, escapando de la protección de sus padres. Pero la realidad que encuentra no es la que Lancaster le contaba cuando la colocaba sobre sus rodillas. La casa no es más que un intento de algo que nunca llegará a ser, y los esclavos sufren un sometimiento brutal. Ginny parece perfecta para convertirse en una dulce heroína, pero en esta exploración de la intimidad entre amos y esclavos, todo el mundo es susceptible de perder su humanidad e identidad, y ni el control ni el poder están nunca en sabias manos.

Dándole la importancia justa al decorado y al habla sureña, “La benévola” se transforma en una escalofriante obra atemporal que profundiza en la venganza y en la pérdida. Hielan la sangre las voces que intercalan la historia, cargadas de un imperturbable lirismo y de una absoluta falta de conmoción al rememorar los pasajes más duros. Sus sueños y sus cuentos de tradición popular ponen los pelos de punta, y su juego ambiguo entre fuertes y frágiles perturba nuestra propia psique.

Si le unimos a estas castigadas voces la impasibilidad de la naturaleza donde todo sucede, y un ritmo infeccioso que no permite que el lector se distraiga ni que la intensidad se difumine, ya sabemos por qué Hunt se puede permitir ser valiente. Sí, habla de un conflicto racial, pero de una manera tan medida y manipulada que no llega ni a indicar el color de la piel del que habla. Sí, tiene reminiscencias faulknerianas, pero también es Shakespeare llamando a la puerta, Cocteau soñando y mujeres mitológicas exigiendo represalias.

“La benévola” hipnotiza. Se derrama y deja una mancha que no sale. No hay lugar para la redención ni respiro entre párrafo y párrafo. Se acomoda en la memoria como esos cerdos que pasean por la que parece una típica granja de Kentucky. Y reverbera, reverbera, reverbera.

En pleno siglo XXI y parece que el sur sigue siendo el terreno de los valientes.


La benévola

La benévola
Autor: Laird Hunt
Editorial: BLACKIE BOOKS
Páginas: 190
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Sobre el autor

Ángela Medina

Ángela Medina

(Cádiz, 1981) es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, máster en Escritura Creativa y máster en Edición Profesional de Libros. Trabaja en varios proyectos relacionados con la creatividad: es copywriter online para diversas agencias y estudios de publicidad, profesora en Hotel Kafka, colaboradora en Ámbito Cultural y editora en 120 Pies. Es autora de las novelas Pañales y cerveza (Demipage, 2011) y En frío (Ediciones La Palma, 2015), y del libro 742 ideas para escribir (Kitsune Books, 2016).

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