Críticas

“Evolución para David”, de Francisco J. Ayala.

Padres, hijos y primates

Francisco Ayala posee una carrera espectacular. Profesor en la Universidad de California en Irvine. Ha sido presidente de la American Association for the Advancement of Science (1993-1996) y en 2002 recibió la Medalla Nacional de Ciencias, el más prestigioso galardón concedido por el gobierno de EE.UU. Además de ser doctor honoris causa en más de 20 universidades de diez países, su campo de investigación principal es la evolución de las especies y la genética de las poblaciones. Todo esto le convierte en un especialista de primer nivel para escribir un ensayo sobre la evolución.

Ayala concibe el libro desde un punto de vista casi militar. Su objetivo último es defender la Teoría de la Evolución con contundencia y sin fisuras. No hay espacio para la creatividad o para la improvisación: las filas de las compañías deben ser prietas, el avance preciso en su ejecución y el ataque debe poseer la violencia suficiente para que el enemigo no pueda responder.

Como justificación de esta metodología se puede argumentar que en los Estados Unidos la batalla por defender la Teoría de la Evolución es mucho más encarnizada que en España. Aquí es difícil encontrar un espacio público, medio de comunicación o espacio educativo que difunda otra teoría distinta de la mayoritariamente admitida por los científicos. En Estados Unidos la situación no es tan sencilla: no sólo existen universidades y centros de estudios críticos sino que también desde el gobierno civil se han tomado posiciones opuestas a la posición científica actual.

Esta es una situación con la que la los científicos se encuentran muy incómodos. Desde hace más de dos siglos la posición del científico es la más respetada. Además su prestigio ha sido casi siempre creciente. Históricamente ha habido dudas sobre puntos concretos de la ciencia pero esto no generaba problemas insalvables para este progreso. Los científicos tenían la impresión de una mejora constante de la confianza puesta en ellos: el tiempo era su aliado.

El creacionismo o las teorías del diseño inteligente son sólo ejemplos de que este prestigio continuamente creciente se tambalea. No porque existan, sino porque alcanzan cierta influencia en esferas de la vida que los científicos consideran propias: universidad, planes de estudio de educación primaria y secundaria y, por último, consejerías gubernamentales.

Se comprende así el espíritu de urgencia de Evolución para David: el autor afila sus armas y reduce su pluma a las bases de la ciencia biológica. No encontrarán aquí las florituras de, por ejemplo, Gould o Dawkins. Nada de mostrarle el flanco débil al adversario. El libro se concentra en argumentos sencillos, algunos datos inquebrantables y una serie de hechos que cualquier biólogo admitiría. El libro está llamado a ejercer una función pedagógica: hacer comprender sin fascinar. Ofrecer resultados sólidos en vez de recovecos fascinantes.

El texto podría resultar algo insípido para el lector habitual de este tipo de ensayos o para el medianamente bien informado en biología. Su objetivo no es atraer a los ya convencidos. Su función es claramente otra: aportar argumentos sólidos para defenderse de teorías anti-evolutivas y hacer entender los pilares de la biología. Teniendo en cuenta esos dos objetivos, se puede decir que la adecuación a estos es casi perfecta. Si pretenden encontrar algo diferente, se darán cuenta de lo impermeable que es a sus deseos una tropa bien adiestrada.


Evolución para David

Evolución para David
Autor: Francisco J. Ayala
Editorial: Laetoli
Páginas: 231
Comprar

 

Valora la calidad de este artículo

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Ninguna valoración todavía)
Loading...

Sobre el autor

Redacción de Ámbito Cultural

Redacción de Ámbito Cultural

Escribe tu comentario

Send this to a friend