Críticas

“Mi padre es mujer de la limpieza”, de Saphia Azzeddine

Mi padre
Sonia Aldama
Escrito por Sonia Aldama

Tras el éxito de su ópera prima, Confesiones de Alá, Saphia Azzeddine  publica en España su segunda novela. Una obra que versa en torno a la educación, un derecho que para la escritora franco-marroquí es la mejor arma para defenderse.

Mi padre es mujer de la limpieza trata de las opresiones a las que un adolescente se enfrenta en la sociedad. Azzeddine, desde la comicidad irreverente hacia las religiones, reivindica en sus páginas la tradición de las culturas. Con ironía y sentido del humor, esta es una comedia de sucesos en los que la tragedia se disipa con el tono divertido de la narración.
La autora juega con las frases en una mezcla pertinente de lenguaje coloquial y tono elevado que se mantiene a lo largo de la narración, va de un lugar a otro con destreza y te lleva, sin darte cuenta, a través de los ojos del protagonista: un chico blanco entre inmigrantes con una situación familiar igual o peor que la de sus vecinos. Se trata de un pertinente repaso a las diferentes culturas que conviven en los barrios obreros de París.

Mi padre es mujer de la limpieza narra así el conflicto de un adolescente que odia sus orígenes pero que desea amar a su familia. Un narrador que ama la literatura y que se embarca en un viaje casi metaliterario que recoge el instinto impúdico de un niño que se convierte en adulto a base de insolencia y observación.

En una novela armada de crítica social y búsqueda trascendente, Saphia Azzeddine se desliza con ironía conmovedora para recrear la pose obscena que rodea la cultura. Y aun así defiende el significado preciso de las palabras y del lenguaje: de eso que nos salva del sinsentido.


Mi padre es mujer de la limpieza

Autor: Saphia Azzeddine
Editorial: Demipage
Páginas: 185

 

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