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Así fue: “Panero y otros poetas malditos” Taller de poesía #LDeLírica

«Giramos en la noche y somos consumidos por el fuego»

 

¿Cómo decidir quiénes fueron?, ¿cómo definir estas vidas que optaron por ser “barcos ebrios”? El Taller que nos trae hoy Gonzalo Escarpa está cargado de auténticas joyas para reflexionar. Difícil, bastante difícil hacer una selección de ellos, una definición, un listado de características… pero sí que es cierto que una gran dosis de oscuridad, de rebeldía, de hermetismo, de autocontemplación… se convierten en rasgos muy marcados en cada uno de nuestros invitados de hoy: Leopoldo María Panero y otros poetas malditos.

 

Raros, marginados, geniales, extravagantes, outsiders… autores literalmente sacrificados por su obra. Definiciones de varios estudiosos dirán por ejemplo de lo spoetas malditos: «aquellos que atemorizan a la mediocridad». Querrán epatar al burgués, dar la espalda al poder con el fin de habitar esa oscuridad. Altas muestras de egocentrismo. Nos va dando Gonzalo estas pinceladas mientras nos descubre que la denominación de “poetas malditos” viene de un ensayo de Paul Verlaine, Les Poètes maudits (1884). Según el poeta francés, «su genio se había convertido en una perdición y hace que se refugien en el hermetismo». Tristan Corbière, Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé, Marceline Desbordes-Valmore, Auguste Villiers de L’Isle-Adam… son algunos de los poetas recogidos en ese libro. Tendencias absolutamente autodestructivas.

 

Este encuentro va a estar repletito de increíbles frases para definir el concepto que nos trae Gonzalo, ahí va otra: «la pulsión de la escritura es la de un animal en llamas». Y comenzamos sin más con la lista que nos trae nuestro profesor Escarpa.  Paul Verlaine y Arthur Rimbaud. Ambos tendrán una historia de amor de las más trágicas de la historia de la literatura. Rimbaud dirá que el «poeta se tiene que convertir en un vidente». Recomienda, «el desarreglo total y racional de todos los sentidos» para ponerse a escribir. Gonzalo nos deja como documento la película “Total Eclipse” (1995), donde podemos encontrar hasta dónde llegó el tormento de esta relación.

 

Saltamos a Charles Baudelaire, del que también hará un recorrido por su vida bohemia y de excesos. Heredará una gran fortuna, la malgastará, se intentará suicidar y con sus Flores del mal llevará a cabo un claro intento de faltar a la opinión pública.

 

Llega el turno del creador del Teatro de la Crueldad y de pensamientos como que «No ha quedado demostrado que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible», Antonin Artaud. Pasó nueva años en un manicomio y fue sometido más de cincuenta veces a electrochoques. Él fue un firme defensor de la antipsiquiatría.

 

Breves estos recorridos para poder llegar al gran Panero que le da título a este Taller. Seguimos de paso con Isidore Ducasse Lautréamont. Apenas vivió veinticuatro años. Escribió Los cantos de Maldoror, que fue rescatado por Breton como antedecente del surrealismo.

 

Pasamos por la irresistible Alejandra Pizarnik. Gonzalo nos va contando curiosidades de esta poeta de origen ruso-judío. Auténtico rechazo a su cuerpo, tartamuda, adicta a los barbitúricos… Una intelectual muy querida que acabará en el manicomio también. En sus diarios, nos dejará textos como el siguiente: «en el fondo, yo odio la poesía, es para mí, una condena a la abstracción, me recuerda que no puedo hincar el diente a lo concreto».

 

Sólo un nombre

 

alejandra, alejandra

debajo estoy yo

alejandra

 

Y nos despedimos con el único de los malditos que figura en la lista de los poetas españoles: Leopoldo María Panero. Gonzalo nos acerca a él a través de un fotograma de la película “El Desencanto” (1948), de Jaime Chávarri. Más allá de la leyenda y de sus actos extraños, estuvo encuadrado dentro del grupo de los Novísimos y tuvo una cultura tremenda. «No creo en la bestia de la inspiración, cultivo el espanto como una ciencia», así veía el proceso creativo este poeta. «España es la que está loca, no yo».

 

Con este extrañamiento convertido en poética nos despedimos, no sin antes dejaros con uno de los maravillosos poemas de este maldito:

 

EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN

 

Hombre normal que por un momento

cruzas tu vida con la del esperpento

has de saber que no fue por matar al pelícano

sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros

y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada

de demonio o de dios debo mi ruina

Sobre el autor

Mila Valcárcel

Mila Valcárcel

Milagros Valcárcel es coordinadora de la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Callao.

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