Críticas

“Sesenta y cinco momentos en la vida de un escritor de posdatas”, de Álex Chico.

Una temprana afición por la correspondencia me llevó a escribir durante años decenas, cientos de cartas -no exagero- y a recibir otras tantas -alguna menos que las enviadas-. Acostumbrada a expresarme de ese modo, no se me pasó por alto que cada carta era siempre y en todo caso un rodeo más o menos interesante para llegar al punto clave. En la correspondencia, como en las confesiones, lo importante se deja para el final, esa tímida línea, todo lo más un párrafo, precedida del signo mágico: P. D. La posdata es, ya lo sabemos, más que una pretendida corrección de la memoria.

Álex Chico (Plasencia, 1980) no se va por las ramas y nos ofreceSesenta y cinco momentos en la vida de un escritor de posdatas, un libro destilado y de difícil clasificación que ha aparecido recientemente en el catálogo de La isla de Siltolá. Los sesenta y cinco momentos referidos ya en el título responden al mismo número de posdatas que el personaje-escritor protagonista, E. P., envió en diferentes misivas. En las palabras preliminares, el poeta extremeño aclara que «Muchas de esas cartas que [E. P.] envió a sus amigos son idénticas. En todas ellas se limita a describir el paisaje al que se asomaba desde su habitación. Si se diferencian, es tan solo en las posdatas». El conjunto conforma, no cabe duda, algo más que una propuesta curiosa y bien escrita: una teoría literaria y una reflexión sobre la escritura y los espacios, temas fundamentales en la obra de Chico. No en vano, ese interés por las posibilidades de la creación escrita le ha llevado a experimentar con los géneros y así Un hombre espera(Libros en su tinta, 2015), su anterior libro publicado, es un ensayo-ficción no exento de lirismo.

Sesenta y cinco momentos en la vida de un escritor de posdatasnos sitúa entonces ante E. P., una suerte de Morelli cortazariano, escritor ficticio que puebla con sus reflexiones algunas de las mejores páginas de Rayuela. E. P., igualmente hábil y misterioso, se acompaña en sus textos de un envidiable grupo de referentes literarios: Sebald, Blanchot, Green, Simic, Rusiñol, Kipling, Pavese, Cadmo, Stevenson, Sartre, Walpole, Calvino… A través de ellos conseguimos componer con más seguridad, al final del libro, la imagen del escritor de posdatas, un personaje que, como tal, responde a su realidad con esta reflexión sobre los lugares: «En realidad poco importa que logremos hacer existir un lugar. Lo importante es haber inventado la duda de si tal lugar se encuentra en algún punto».

Chico vuelve a jugar con los géneros en una apuesta original pero también segura en cuanto a calidad literaria. «Habitamos dos tipos de libros: aquellos que nos gustaría haber escrito y aquellos que desearíamos haber pensado», dice la posdata LVII. Que cada lector descubra a qué género de ambición pertenece este.


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Sobre el autor

Azahara Alonso (Hotel Kafka)

Azahara Alonso (Hotel Kafka)

Azahara Alonso (Oviedo, 1988) es licenciada en Filosofía y máster en Escritura Creativa. Autora del libro de aforismos Bajas presiones (Trea, 2016), trabaja como coordinadora de la escuela de literatura Hotel Kafka y de la web Ámbito Cultural de El Corte Inglés. Escribe crítica literaria para distintos medios nacionales e imparte clases de escritura creativa y poesía.

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