Críticas

Spiritualized, “Sweet heart sweet light”

Sweet heart sweet light
Ángela Medina
Escrito por Ángela Medina

Jason Pierce – cantante, compositor y único miembro que se ha mantenido en la formación de “Spiritualized” – nos presenta un séptimo trabajo que experimenta con un amplio catálogo de reflexiones nacidas del dolor.

Decía C. S. Lewis que “el dolor insiste en ser atendido”.Es por ello que numerosos artistas a lo largo de los siglos se han anclado en esta experiencia emocional y han dejado que se colase entre los pliegues de sus obras. Tal vez porque, de todos los sentimientos, el dolor es que el que más preguntas nos hace.

De entre todos los músicos que en lo que llevamos de año han presentado sus nuevos trabajos, existe uno que sabe más que nadie de lo que hablamos. Se trata de Jason Pierce – J. Spaceman para muchos conocidos -, un inglés con banda de rock que se dedicó durante los años 80 a declarar su consumo ilimitado de drogas y que, después de una neumonía y varias paradas cardíacas, divisó el siglo XXI más delgado que de costumbre.

“Sweet heart sweet light” no ha llegado precisamente en la etapa más tranquila de Pierce. Convaleciente de una enfermedad del hígado de la que no ha querido hablar demasiado, la composición de este séptimo álbum tras la etapa de Spacemen 3, combina las letras y las guitarras con las drogas legales, las melodías grandilocuentes con un estado anímico alterado que reflexiona sobre las derrotas y las victorias.

Hace algunos años declaraba en una entrevista que “A veces necesitas que te sucedan ciertas cosas en tu vida para lograr realizar una buena pieza de música”, y quizás sea el hecho de saberse mortal a tan temprana edad lo que ha acentuado su insistencia por crear canciones equipadas para la trascendencia. No teme presentarnos un disco en el que muchos de sus cortes superan los 7 minutos, con momentos orquestales y composiciones sinfónicas que apelan a la grandilocuencia, para después pedirnos recapacitar con temas más cortos, tranquilos y convencionales.

Y así, de la seriedad al disfrute, del clásico a la experimentación, de la rendición al levantamiento, vamos repasando todo el catálogo emocional de este músico, recreándonos en la psicodelia, en el rock de los 60 y en la electrónica que emanan de los coros, las guitarras, las baterías, los violines y de una incontable cantidad de detalles. Puede parecer caótica su definición, pero sin embargo no es más que el reflejo de la existencia humana, de un alma expuesta a estados de euforia que caen agotados en la mayor de las angustias ¿Y qué si no hace el dolor con nosotros?

“Sweet heart sweet light” nace del dolor y, como todo proceso emocional intenso e intensivo, presenta momentos brillantes y de gran lucidez, de los que convierten a un disco en uno de los mejores que hemos escuchado en lo que llevamos de año. Tal vez tengamos que reservarnos las ganas de proclamarlo el mejor disco de Spiritualized, superando al mítico “Ladies and gentlemen we are floating in the space”, pero en algo tenemos que darle la razón ciegamente a J. Spaceman: es el que mejor conjuga la armonía con la melodía. Y, añadimos, una de las muestras más esclarecedoras de cómo el dolor puede convertirse en buena música.


Sweet heart sweet light

Sweet heart sweet light
Artista: Spiritualized
Sello: Pias. Altafonte Music
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Sobre el autor

Ángela Medina

Ángela Medina

(Cádiz, 1981) es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, máster en Escritura Creativa y máster en Edición Profesional de Libros. Trabaja en varios proyectos relacionados con la creatividad: es copywriter online para diversas agencias y estudios de publicidad, profesora en Hotel Kafka, colaboradora en Ámbito Cultural y editora en 120 Pies. Es autora de las novelas Pañales y cerveza (Demipage, 2011) y En frío (Ediciones La Palma, 2015), y del libro 742 ideas para escribir (Kitsune Books, 2016).

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